Nuestra consciencia vigílica normal no es más que un tipo especial de consciencia, que se halla separada de otras modalidades completamente diferentes por la más delgada de las membranas. Podemos pasar toda la vida sin sospechar su existencia, pero basta con aplicar el estímulo adecuado para que comiencen a desplegarse en toda su amplitud...
Existe un continuo de consciencia cósmica frente al cual nuestra individualidad levanta barricadas y en el que nuestra mente se zambulle como en un océano o un claustro materno.
Ningún relato global del universo en su totalidad puede pretender ser definitivo mientras no preste atención a esas otras modalidades de consciencia.
William James.
