Es simple, es útil y es aprovechable por todos (consumimos mucha más sal de la necesaria, y desde ya que nos basta con la que los alimentos tienen...). Mortear una (1) cucharadita de laurel picado con tomillo, albahaca, orégano y provenzal (todos estos ingredientes, en cantidad a gusto). Una vez bien molido, cargar el salero y usar según paladar.